Blog

“Tesoro” es una gran acumulación de riqueza. Reiki Ho es el tesoro que Japón ofrece al mundo desde hace un siglo. Millones de personas lo aplican día a día a lo largo y ancho del mundo. Miles de escuelas y lineamientos diferentes de Reiki conviven, crecen y se difunden, todos con cierto nivel de eficacia. Porque si bien son millones los que comienzan, sólo un pequeño porcentaje continúa y profundiza. ¿Por qué sucede esto? Si es sanador, si eleve la espiritualidad, si equilibra, da paz y abundancia, ¿por qué no surge el amor incondicional por la técnica para todos los que la conocen?

El valor de un linaje

Es aquí donde la Sagrada Tradición de Maestros toma tanta importancia. En el momento de recibir Reiju (iniciación en Reiki Ho), se recibe la energía pura, siempre y cuando el instructor con quien aprendemos la haya recibido pura de su instructor. En ese momento sucede una transformación en muchos niveles que desencadena un proceso de sanación y crecimiento espiritual: damos un avance importante en nuestro camino rápido al Satori. Luego depende de cada practicante mantener la energía pura.

Hay en Oriente un gran respeto por la Sagrada Tradición de Maestros que se han sucedido en la transmisión de técnicas espirituales. En Japón, el linaje que une a cada Instructor de Reiki Ho con su creador, Sensei Usui, es honrado, valorado y cuidado. El linaje de Reiki Ho más directo que hay en el mundo es el de Gendai Reiki Ho (el Método Moderno de Reiki) por ser puro, tradicional y japonés. Ésta es la garantía de recibir la energía pura.

Gendai Reiki Ho, fue fundada por Hiroshi Doi Sensei en 1996. Es “un camino hacia Anshin Ritsumei”. Un conjunto de técnicas que sirven para captar el Ki, entrar con facilidad en profundas meditaciones y acceder a los poderes que todos tenemos. Es notable la capacidad que logran, incluso los principiantes, luego de recibir la primera serie de 10 técnicas en el Nivel 1 o Shoden. No se trata de imposición de manos solamente, sino más bien de aprender aplicar el Ki de la más Alta Vibración en cada situación de la vida, usando las manos, la mirada, la voz, la presencia. En cada paso de este aprendizaje se potencia la capacidad de canalizar el Ki, logrando ser “faros de Luz”.

Los Reikistas que experimentan felizmente la vida, dispuestos a aprender y a ayudar a otros, son quienes practican a diario fielmente las técnicas, con simpleza y constancia. No específicamente quienes acumulan muchos niveles o han hecho muchos cursos con diversos maestros que se contradicen entre sí. Esa búsqueda intelectual es un callejón sin salida. He sabido de escuelas que ofrecen decenas de “simbolos” a aprender, cuando Sensei Usui enseñó 4. Y con ellos, aseguró, es suficiente. No por más técnicas se iluminará más rápido una persona, sino por ser asiduo, por entregarse su Maestro, por estar dispuesto a transformarse, a dar a otros con amor.

Es hora de volver al origen, la pureza nos llama, el Tesoro Japonés está para todo el mundo, está ahí, aquí, pero no todos lo pueden ver. Abrí tu corazón, sentí y resoná: este es el momento. El tiempo es HOY.

Pedro Marano

Deja un comentario