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Desde el día en que nacemos y somos portadores de un cuerpo, tenemos la sensación de existir. En esos momentos iniciales, el hambre, el miedo o el sueño son tan inmensas sensaciones que parecen carcomer por dentro y todo se desmorona un instante, el instante eterno que dure la sensación. Pero luego la sensación se va…y vuelve el placer.

Hoy son muy visibles desde las redes sociales los pedidos de amor y atención de los adultos.

De adultos no distamos mucho de esos primeros momentos… Cada vez que surge un obstáculo, llámese examen, un despido, una enfermedad o malestar, todo parece desmoronarse, y necesitamos urgentemente hacer catarsis y llamar la atención. Hoy son muy visibles desde las redes sociales los pedidos de amor y atención de los adultos, cual si fueran bebés llamando a su madre.

Al madurar, ya con muchas experiencias en la Tierra capitalizadas, podemos darnos cuenta de que nada sucede por azar y de que (a menos que desees convertir tu vida en un pasaje gris e insignificante) las “casualidades” no son algo en que valga la pena creer. Por eso, si te enfrentás a un desafío, ¿no será porque realmente lo necesitás para sacar provecho?

Cuando sientas la frustración de un deseo que no se cumple, de un objetivo que parece demasiado grande para realizarse, es bueno recordarnos que no somos más que una ínfima partícula vibrante en todo un Universo inimaginablemente inmenso. ¿Por qué? Porque podremos darnos cuenta de que no estamos aislados y que nuestros deseos son tan mínimos para toda esa gran Inteligencia Universal, que comprenderemos inmediatamente que no hay nada que sea imposible. Entonces entraríamos en sincronía con nuestro deseo interior y el desafío que representa llevarlo a cabo en la Tierra con alegría y apertura, sin llanto ni catarsis.

Veamos en un plano más “micro”:

  • Seguramente el examen que tanta dificultad te genera, para el erudito en la materia no es más que un trámite.
  • Pero, siendo erudito, quizás, deseas vacacionar en el Caribe y no ves cómo el presupuesto puede proporcionártelo.
  • Cosa que para el empresario es algo de todos los años, vacacionar en el Caribe no es novedad! Siendo empresario, te preguntarás cómo hacer para firmar un contrato de negocios con China y te parecerá igual de imposible que el examen del alumno, igual de aterrador que el hambre para el bebé

Así es como siempre hay más en la escala de “lo sumamente difícil de conseguir”, dado que lo sumamente difícil, está en la mente de cada uno.

La próxima vez que encuentres en tu mente un perezoso: “Es demasiado difícil, no creo poder conseguirlo”, recordá que sos muy, muy pequeño/a en este Universo, como para negarte una posibilidad tan mínima. Todos deseamos, y los deseos no son más que ideas. Dejá que la magia se manifieste, aceptando ser canal de toda la Fuerza Universal. Si un objetivo se instala en tu corazón, es para aprender y avanzar. Aceptá el desafío!

Natalia Ríos

Artículo escrito para Revista Mensaje de Texto

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